Creer en la idea de estereotipo es algo extraño, pues quisiera pensar que mi atracción hacia una persona es algo puramente natural y que nada pudiera afectar esa sensación de lo que es deseable,
la imagen de lo bello debiera ser simétrica, rítmica, suave, evocar eternidad e improbabilidad, el gusto de contemplar la inmensidad de un cielo azul y frió con una sola mirada, y con un gesto transformarlo todo, hasta el profuso gris de una borrasca marítima, esas son las fuerza misteriosas que gobiernan los mares del sentido interior, es la forma del misticismo, el contacto con el alma divina, que ha de gobernar nuestros actos y su fin u objetivo.
Podrá entonces existir alguna mixtificación o engaño, hacia los sentidos internos, podrá toda la historia y la cultura gobernar el inconsciente, regir el deseo, puede tanto la colectividad sobre cada uno, hasta hacernos perder la sensación de lo que realmente queremos.
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