domingo, 16 de febrero de 2014

Patito y conejo

Patito y Conejo

Elegí  como presagio acudir con un leve maquillaje al encuentro, la vi en la estación, era baja de estatura, camino hacia mi de una extraña manera, como en el futuro supe caminaban las mujeres japonesas, llevaba unos holgados pantalones de mezclilla, y una peineta, sonrió nerviosa, y yo en el instante mismo en que la vi deje de estarlo, solo hablé para impresionar, como practicando para las futuras, ( las que quizá jamas llegarían) fui seguro de mi, por que estaba ante alguien que para nada me interesaba, nos sentamos a platicar en una olvidada banca en un mínimo parque, yo hablé de la nubes, y mis frases hechas, conté un poco sobre mi teoría de la singularidad, sobre la poesía, el arte, no tenia intenciones hasta que vi sus profundos ojos de un café claro, mi cuerpo se corrompía, como la tarde enrojece endemoniada, ella no era tan común, aunque al principio no pude notar el fondo que apenas se asomo, de sus pesadillas, era joven o apenas dejaba de serlo, platicamos, hasta  que la tarde terminó, y recuerdo el hueco que dejaron los arboles, para poder ver la última parte del cielo, ese día elegí cada memoria, sin sospechar el por que se me permito hacerlo, ella me abrazo, sentí que ella temblaba de miedo, de nervios, me miro y nos besamos larga fijamente, mis actos traicionaban mi ideas, mis deseos, la moral, la amistad, todo lo que construí hasta entonces, y que ya se había debilitado cuando me sumergí en ese laberinto de la soledad, este solo fue el comienzo, el vértice que desato un torrente.
Los días posteriores intente alejarme, fui cortante, desprecie, humille, deje, pero nada detuvo la inminencia de mi caída, termine por entregarme yo solo, por la sed de diferencia, de novedad, {de cambio en el tedioso acto de mirar siempre las misma calles, todos los años, en que mi padre nos despertaba, e impulsaba con dureza hacia la frialdad de la madrugada, clara en primaria oscura en secundaria, y pasos más adelante a la preparatoria, todo en el mismo suburbio, pero nunca escarbe en el desgastado tegumentario de las capas  sociales  , ni arranque vínculos, ni los forme, ni los invente, sino solo con las ideas transparentes, insípidas, con los engaños, "lo que no fue".Esa era la fuerza ingenua del espíritu adolescente, la facilidad de abandono de los otros de nosotros mismo, con que nos arrastramos hacia las falsa noches preocupadas, y pensamos solo en ser pensados, no hay existencia, sino dirigida hacia los otros, hacia las miradas que nos enamoran y que buscaremos siempre, para evitar morir sin ser vistos.}
nada podía ser mas oscuro que enfrentarme a la cara del amor, no el común, sino prescindir del sentimiento amoroso y aun así simular todos sus efectos ante un ser que es casi despreciable, tan terrible fue ese acto que no pude fingirlo ni un solo día, al menos mi cuerpo no lo soporto y lo alejo todo, dormimos y en la ausencia de nuestro cuerpo de imagen platicamos largas horas, donde quizá esa voz me arranco la mascara, o mi sentido de moral, fue entonces que lo dije todo, no hay amor, no hay pasión al menos, pero estoy dispuesto a no experimentar la delicadas y dulces mieses del placer electivo, y permanecer a tu lado, aun así podemos partir de un cariño motivado por nuestra afinidad, de pensamiento, y por la sinceridad.. apenas descubierta.
ella quizá olvido estas palabras o su sentido, vivimos inviernos, calles nocturnas, paraderos, angustias verdaderas, y verdaderas emociones que han salido desde el interior, y se habrán perdido, por su naturaleza de instante, y si han de volver, no lo hicieron en esta vida, ni tu sonrisa primera, ni tus sueños e ilusiones de una noche azul de bodas, y lamparas, en una estancia, o entre pasillos, donde te llevé de la mano, injusto, separándote de mi. Nuestros gustos, el centro de miradas, las caricias, de nuevo el escuchar tus ideas, tus silencios llamativos, las discusiones estelares, jamas reconocí el amor, el enamoramiento, se nos fue la vida, y despertamos a la distancia, en las dolorosas isla, que van quedando...
de nuevo regreso al presente, donde me percibo, en el autoengaño, al final fui yo quien se entrego por completo. lo que era, lo que seré, no quedo nada de mi, me abrí ante ti como ni siquiera yo mismo en los pasadizos de mi conciencia, y mi ser si es que en eso creo, se perdió en tus ojos y tus palabras, en tus actos,  que tanto creí verdaderos, ahí lo deposite, y en el momento en que dejaste de ser, se licuo todo aquello que deje de mi en ti y se perdió junto con la idea de aquello de lo que me convenciste.
Solo me queda un imagen nostálgica la tuya y la mía donde estamos de pie tomados de la mano y miramos hacia el frente, es nuestra vida, y me detiene cuando irrumpe el llanto dentro.



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