domingo, 20 de octubre de 2013
La Viga ó Paseo marino.
Arrecifes de casas, mercados encallados, y peces mugrientos, que fisgonean por los corales de los que cuelgan siempre las mismas mercancías inútiles, los plásticos cubiertos de rebabas, el confeti, la misma repetición productiva, al fondo, el sincope de un grupo que desayuna, solo a un costado de los pestilentes cadáveres del rastro, sobre suelos cubiertos de una negra manteca y con el hedor de la carne podrida, ríen en familia, las moscas submarinas.
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