de Aldair Antonio Garcia Sevilla, el Viernes, 13 de mayo de 2011 a las 22:27
Poema número cero.
Como si su simple andar me arrancase de los lugares que amo
Obstinación presente de ese rostro donde se quiebran mis miradas
Tu nombre carta de amor con faltas de lenguaje.
Palabras
Ganancias de un cuarto de hora,
Arrancadas
Caen bajo el árbol calcinado del lenguaje
donde
Damos vueltas y vueltas entre
Puertas de entrada y salida
De un corredor que va de ninguna parte a ningún lado,
Encontrar la salida, el poema,
La jeta de piedra de cartón del jefe
Conductor fetiche del siglo,
Yo tu el
Divinidades sin rostro, abstractas, sin nombre,
Tejedores de tela de araña,
Dios padre se venga en todos estos ídolos,
que crea la mirada sedienta de luces, ideales
figuras idealizadas
Arrancar las mascaras de la fantasía
Crimen que el poeta moderno cometió por todos en nombre de todos,
Toca al nuevo poeta descubrir a la mujer,
Hablar por hablar
Arrancar sones a la desesperación,
Escribir en un dictado lo que dice el vuelo de la mosca,
Hora del salto mortal,
Palabra, frases, silabas, astros que giran alrededor de todos los centros,
Dos cuerpos muchos seres que se encuentran en una palabra,
El papel se cubre de letras indelebles
Que nadie dijo, que nadie dicto, que han caído ahí y arden y queman y se apagan,
Así existes tú
Así existe la poesía
El amor existe
Y si yo no existo existes tú
El poema prepara un orden amoroso,
Preveo un hombre sol y una mujer luna
El uno ardiendo en el vacio
La otra libre de su esclavitud
Amores implacables
Rayando el espacio negro,
Todo a de ceder a esas águilas incandescentes,
El poema se cumple a mis expensas,
Medio día futuro,
Canto solar,
Nada mío a de hablar por mi boca,
Orilla letal de la palabra,
Cuando la historia duerme, habla en sueños,
En la frente del pueblo dormido,
El Poema es una constelación de sangre,
Cuando la historia despierta
La imagen se hace acto,
Se desgarra la historia,
Acontece el poema.
No hay comentarios:
Publicar un comentario