No es una cubierta inaccesible
de vigas infinitas de acero
o de una de altura indecible
ni su inclinación arrastra el espíritu
o las simple leyes publicas
restringen el espacio.
Sino de un alcance colectivo,
división externa de la individualidad
cubierta de pigmentos en tensión
a veces abandonas por los textiles,
con esculturas oxidadas
que captan los cuerpos
veloces e invisibles, la sintonía,
especie de idolatría eléctrica y magnética
al norte un muro craso,
pero sobre mi desdicha
apenas visible, un solo muro hendido
de ortoédrica reproducción,
cubierta de laminas con aire industrial,
una silenciosa fabrica muerta.
como casi todo lo lejano...
No hay comentarios:
Publicar un comentario