el mundo cambia
si dos, vertiginosos y enlazados,
caen sobre las yerba: el cielo baja,
los árboles ascienden, el espacio
sólo es luz y silencio, sólo espacio
abierto para el águila del ojo,
pasa la blanca tribu de las nubes,
rompe amarras el cuerpo, zarpa el alma,
perdemos nuestros nombres y flotamos
a la deriva entre el azul y el verde,
tiempo total donde no pasa nada
sino su propio transcurrir dichoso
O.P.
¿Cuanto queda aun
de aquella carga de conciencia?
que abandonara A las nubes su forma,
Llueve sobre mi pensamiento
cae cada idea apenas el blanco
se desmorona en una pesada transparencia,
esa ahora oquedad en el cielo,
si tan solo cayera el azul,
si tan solo pudieran caer
esas ideas fijas en el horizonte...
si tan solo pudieran caer
esas ideas fijas en el horizonte...
tierras sin hombres,
sin nombres, despoblado
pensamiento del diluvio,
ahoga los cuerpos
que no soportan los caudales
oscuros de la conciencia,
tras un largo cauce
desembocan por fin
al cielo,
han vuelto por fin.
oh arrepentimiento...
los dominios del vértigo,
la indiferencia,
antes en torno a la figura
altísima del hombre que
alcanza el fuego, DESTINO
hacia un descenso de oscuro abismo,
a sus pies, frente a la imagen pura
del deseo, construyase
un instante de dicha,
y dentro de la misma mirada pudiera encontrar
la revelación de que aquel instante no fuera
sino la suma de esas horas,
la acumlacion de días
que no acaban,
nombres punzantes como astillas...
horas caminadas por la tarde,
hojas blacas donde
caen ciertos pigmentos
arrastrados por la inercia
de mi cuerpo, si aun lo llaman ser
hoy solo cenizas cubren el concepto,
solo la estela, brisa de los móviles
fugases en el asfalto,
transito de hombres-nube,
grises en su andanza,
evitara mejor la mirada indiferente de sus rostros
para no caer en otra pupila aun mas importante,
Creer en el abismo y su atraccion....
p a s o s
siguen el ritmo sordo de la acera
y los mismos muros, que hoy hablan
de otro día, el mismo de ayer,
la verdad es vértigo, ante la caída
o ante el mundo,
cuantos navíos fantasma sin rumbo
imitan las nubes, cuantos reflejos en el abismo
azul del oleaje vivo,
Certeza
Dudar de tu realidad,
se desvanece
como un poco de humo,
que se pierde libre,
la otra cara de la realidad
entre uno y otro, yo que no soy,
creo al otro de la nada,
nada ha de pasar
frente al viento otoñal,
y besara las hojas que mueren,
suspensa gota de azul diluida
ya es sol
resbala,
quieta,
tu sombra clara.
Claridad afilada
Instantáneas esmeraldas,
Bronce estelar circunda la cúpula lunar
Todos los días el mundo muere y nace
Brota de la piedra como una exclamación
Mil años una silaba apenas
en los labios del tiempo,
Parpadeo baile danza inmóvil,
Ondeante lanza centelleo de cristal
Reflejo que como la luz
Florece en los campos del vacio
Hierva que se arranca de la tierra
Exhalación, repentino cuerpo
Del instante,
Sigue el latir del espacio
Todo es intocable,
Los cuerpos
Reposan, a la sombra de su cuerpo,
Espectral teatro de reflejos,
No me miro en su mirada
Soy una pausa
Frente a tu cuerpo
Llevo aun las silabas de tu nombre
Tu blancura se anula
Miro su fin que vuelve a ser
Principio en la tierra oscura,
Lo que digo se desvanece
Desmemoria a la pluma
Arrancada a la memoria
Tinta de recuerdos
Confianza en la página vacía
Murmura el fleco en tu frente
Agua orilla del viento
Frontera de las formas
Una a una levantan
Al mundo diferencias
colores y formas
Luz y espacio
casi líquidos
Luz que es un estar
Río que avanza y
De se deja atrás
Palabras puntos, signos
Que son años
Dicen tiempo nos dice
Hablan sus horas
Como el día cantan
Ya es un grito su transcurrir
Oquedad queda de manecilla
Significados del tiempo
Conversar ya es humano
Se disipa la nada
Y reaparece
Entre irse y quedarse duda
El día entre callar y decir
Baja la mirada planetaria
Que rápidamente perdiéramos
La estabilidad
Seguramente clara
De una piel suave,
Tersa edad dieciséis,
Eras trágica
De países jóvenes,
Vino aun queda y suave,
naves inclinadas
Que descienden
Ante en el campo,
Caen de un azul coagulado
Dirigibles fluorescentes,
Globos aerostáticos
En la nube franca, de estrella
Claro día, agua de armonía
Mantel fresco
En la mañana del mar
Arena descansa a los pies
Del acantilado,
La casa descansa bajo el verdor
y el diamante brillo del rio,
Rumor espejeante del agua,
Accidente que ahoga
Ahora mismo la luz,
Desviada formación de miel,
Hacia los espacio paralelos
Donde corren peces en dimensiones
Que son cauces,
la Delta el espacio de la nube se precipita,
Se condensa el mundo,
Cae en fragmentos suaves
Transparencias,
Escucha el desierto
Que ha de callar,
Frente a las plegarias del bosque
Reino sagrado
De altas ramas,
Brazos de suplicas
Intentan asir las estrellas,
Que no sospecharan de tu cuerpo
Tela del universo
él un incendio
universal, inextinguible.
universal, inextinguible.
me Llevas hasta el fondo de mí ser...
desprende ya la miserable
Sustancia gramatical
Que llamas lógica,
Desperdicio nada más
Esqueleto infame del lenguaje
Apenas si soporta
La pesadumbre de las palabras
el contenido
lógica esquelética
significado
abstracto cadavérico
Satélite
el contenido
lógica esquelética
significado
abstracto cadavérico
Satélite
soles atraídos por la oscuridad
que rodea a la Singularidad
Todo el día canta el cielo lunar
estela de brillo
Que orbita
Ciclos lluvia de chispas
Diamantes
Diamantinas
Picos de luz
Luz artificial
Seis
Cuatro
Despierta
Mira al tiempo
Retroceder
Absorto
Esta enfermo
Mira como vuelve
Sobre sus propios pasos
Nos deja atrás
Arrepentido de
Transcurrir
Regresa
A principio mismo
¿Zan yuhqui nonyaz in compolihui xóchitl ah?
¿Antle notleyp yez in quenmanian?
¿Antle nitauhca yez in tlaltipac?
¡Ma nel xóchitl, ma nel cuícatl!
¿Quen conchihuas noyolo, yehuaya?
¡On nen toquizaco in tlaltipac!
¿Sólo he de irme semejante a las flores que fueron pereciendo?
¿Nada mi gloria será alguna vez?
¿Nada mi fama será en la tierra?
¡Siquiera flores, siquiera cantos!
Ay, ¿qué hará mi corazón?
¡En vano venimos a pasar sobre la tierra!
Si sobre las eras escarpadas
Sobre el límite
Profuso de los abismo
Encontramos al paso
Grietas
En la ya saqueada tierra
La luz minera ahora-Esclava
Que diera la libertad al universo
Con su fluir constante morir...
El mural de peces siempre
Grises y blancos
En un fondo de azules pigmentos
Imagen de lo que fue...
Previamente condenada a la piedra
Sigue en su andanza de
Líneas -guion
Vía de la gramática
Rieles eléctricos de la retorica
A la imagen siguiente de la superficie
No menos subterráneo
El tránsito de Los pescadores
Fuese arrastrado
También aun fondo enterrado
Si no es que sigo hacia adelante
Si no es que mi sentido ha sido
Presa de las flechas informes
Torsión hacia lo arbitrario
No quiero seguir recordando
A Aquellos que pisaron antes
La imagen atroz que hoy queda
De nuestros días
No he de querer seguir esculpiendo
Su imagen difusa en los azulejos
Lapidas de oquedad
Glifos reservados
A la mirada miope
Ya no sabe de historia la conciencia
Al asalto del tedio
O será la modernidad,
Para contaminarse - instantes
de vacuidad cada idea
pensamiento electo
al tránsito igual de hostil
mejor el ahora que no es
y cae en eso pozos
siempre ir al día
a la hora al tiempo que
cercena el espacio mismo
se disipa el cuarto
que reduce nuestro cuerpo
habitante que cerró sus puertas
y contrajo sus muros
si lloviera esta noche
matemáticas
tanta abstracción de lo abstracto
a lo compacto que puede ser la idea
escasa y pobre, ridiculizado el mundo
por la incapacidad humana,
Apenas nos enfrentamos a la verdad y se dispersa en el vértigo de la caída, el largo grito del insoportable descenso, la indiferencia...
Esperaba su destrucción
Que el tiempo
Tocaba armónico
Con el sol que lento
Engracia cada noche
de promesas
la construcción de mi ruina
latente sed
para creer más en lo que
la mentira liquida
esconde vaso tras vaso
pierde su forma
ho innegable terror
ante el otro
que nos descubre
sigue el transito numeroso
de los instantes y no empieza
no se dibuja la forma final
la figura de este inicio
el poema si se piensa
sigue...
para mañana ser rescrito
día otro no menos vano
donde comienzan sus versos
ritmos secos
del antiguo tambor
del rojo pulso
cuando resuena en el
pecho sus emociones
vertiginosas
nervios nada mas prueba
de estar vivos
matando el tiempo
que nos mata
inútil comenzar mañana
y ayer
solo el hoy que no es
nos da la cara del poema
en el vertiginoso
andar de nuestras primeras mentiras
remolino que difícilmente
nos deja libres
donde el espiral de lo que somos
no asusta
nos asusta mirar
y ser mirados
No hay comentarios:
Publicar un comentario