jueves, 28 de abril de 2011

dualidad adentro

Anida discernida en el centro de su conciencia,

Las ideas perdidas en el dialogo con uno mismo,

Estela de tiempo, permutación cíclica de luz nominal

Dios-conciencia, voz desde la frente, escapa el lenguaje,

en un estallido, la primera luz libre, luz sangre, sustancia del tiempo

El alma del universo se desangra fluorescente piedra,

Laberinto solar, serpiente fosforescente, incandescente,

he aquí frente a mi lo otro, que subsiste, la otredad que destruye la razón,

Dialogo de la modernidad extinta, el ser contemporáneo

se desangra, arteria de tiempo conducto espacial cilíndrico,

tela gramatical, rítmica efusión de la comunicación oral,

puentes, vínculos extremos de la otredad punzante

ilusión persistente de la mirada,

el hombre se divide y subdivide la conciencia y el cuerpo,

somos fragmentos de realidad e idealidad rotas,

conciencia despierta en sus subestancias del sueño

no somos enteramente reales

ni existimos por completo

ni somos solo un sueño

o una idea ilusoria en la mente

somos una conciencia atada al mundo real
un cuerpo del mundo real infestado de irrealidad

martes, 19 de abril de 2011

Jardin

hace unos momentos cayeron nubes liquidas sobre mi patio,

quedan algunos estanques de agua, donde se refleja un cielo en blanco,

queda un frió viento constante, que apenas mueve las hojas,

la lluvia arranco algunas flores que descansan sobre la tierra húmeda,

el espacio gotea hacia un suelo caótico,
y miro a los árboles temblar,
a la higuera que se levanta sobre el suelo arenoso,
el abandonado hormiguero.,,

el jardín respira intranquilo rodeado de tanta soledad,
incrédulo se mira a si mismo,
no es un edén subvertido,
la unida es una ilusión cósmica,

a lo lejos se encienden las luces y sale humo de las chimeneas,
he de regresar a mi casa, memoria...

lunes, 18 de abril de 2011

Y tu nombre lucidez marea.


Somos la marea entre tus piernas de arena,

somos la sal de la marea entre tu sombra,

tomamos vino en tu mesa solitaria madera,

la combinatoria translucida de tus capilares,

oscura fuente de luz que irradia soles muertos,

caminamos contigo como el suelo inmóvil,

y seguimos, fuente acida que orada la roca,

impida claridad bajo tu sombra de tesla,

cada zumbido cuneiforme es armo-nicótico,

frecuencia; desnivel infortuito del antiojo,

colérico estertor de las vestes sanguíneas,

histérico llanto de la inmundicia torbellina,

y en marzo rasgan la vagina los cuervos,

torva conciencia que desatan sus palabras,

prefabricada conjunción subcultural de corte,

el Angulo colapsa, agudo conjunto dual de oblea,

y termina aquí

colibrí

abril

sutil

café

vi

VIaje

Recorro las esqueléticas estaciones de hierro en San Lázaro,camino bajo la enorme cúpula que atraviesa un tren por lo alto, el cielo frio y nublado, irradia una lívida luz que entra distorsionada por los espesos bloques de cristal en las ventanas, mis pasos provocan un eco escandaloso y continuo, no hay nadie en la estación esa mañana, solo sombras que doblan la esquina, subo y llego hasta los andenes, desde la cima puedo ver a la ciudad casi inmóvil, algunos sonidos la delatan viva, abajo un auto fugas que cruza la avenida, los círculos eólicos en los techos de las fabricas que respiran, el sol apenas se levanta y llega el tren eléctrico, abordo el último vagón, por la ventana miro a la ciudad ir cediendo al movimiento , la línea B es larga y recorre un circuito cada vez más desierto, a cada estación llego a lugares aun más baldíos, adelante pasa un lento tren de carga sobre las vías hundidas, por donde un perro vaga, árboles abandonados, el llano, matorrales, pastizales muertos, llego por fin y salgo de la estación un pequeño tejado amarillo, afuera ya el sol de podre cae impío sobre los muros y banquetas rotas, el cielo parece no avanzar, aunque a grandes pasos lo escucho fluir sobre mi mente, en mi pensamiento Iztacalco montón de palabras rotas que se pierden en este espacio, prosigo por sus calles sin nombre, llego por fin, Aragón, oculta entre la maleza de concreto, está frente a mí, me detengo un instante, un fuerte viento me saluda como a un viejo enemigo, mientras sigo miro la espalda de una de sus construcciones un cubo gris que intenta gritar,

Dentro no es otro lugar, camino hacia su centro,

El ritmo, misteriosa fuerza de atracción que desata la danza de sus árboles sigilosos, marea tumulto de murmullos en la lejanía, camino frente a una estatua donde un hombre y una mujer se juntan para alcanzar un átomo, mi propia sombra me guía frente a una torre sin rostro, alta y vacía como filos que saltan de la tierra, continúo, busco un edificio en específico, A5, encuentro mi salón en su último piso, afuera de el la encuentro, ahí está ella, solitaria, recargada sobre el barandal de piedra, mirando hacia otro lado, yo me acerco he planeado hablarle, le pregunto su nombre, ella me mira y responde, se que la he visto antes, en cuanto me dice su nombre lo olvido, se que tiene mucho nombres y este es solo uno de sus innumerables rostros, tiene tantos nombres y habita tantos cuerpos, ella a veces regresa, y es cuando las cosas empeoran, pero casi siempre tiene otro nombre, Eloísa, Perséfone, María, Laura, Saraid,..

Caminamos juntos por el árido paisaje, donde corre un rio de viento, ella me escucha y me busca, casi siempre me intenta clavar una espada invisible, pero si toma mi mano, sé que no es ella, su presencia se quiebra como una hoja,

Pasábamos largo tiempo en silencio frente al llano seco y bajo el cielo turbio, Aragón es un lugar lejano, nunca me sentí tan alejado de mi verdadero mundo, nunca estuve tan rodeado y solo, tan asechado por la muerte y tan cerca de sus trampas, en los bares y salones, la muerte oculta, en los centros de convergencia y de divergencia, en los cines y la plazas, impalpables poblaciones del deseo, en los pasillos pocos concurridos y en los jardines, nuestros cuerpos que se tienden sobre la hierba bajo el cielo discreto,

He de escapar del laberinto, de su geometría confusa y enredada, que ata mi conciencia a tú nombre, como único concepto asociado al mundo real, Saraid, eloisalaurapersefonemaria...